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Mostrando entradas de agosto, 2019

VORAZ

Hace un par de días despertaba algo temprano como ya es habitual para salir a andar en bici en compañía del mejor padre del mundo. Salimos entonces antes de los primeros rayos de sol, el cielo lucía magnifico, épico y despampanante. El ritmo del pedal como de costumbre era tranquilo para ir tomando así ritmo para los próximos kilómetros. Fue entonces cuando después de unos 2,000 metros me topé en la ruta con quienes llegué a pensar serían mis nuevos compañeros de ruta y de leña como decimos popularmente en el gremio. La decepción fue total, no fui invitado y todo porque la ruta era montañosa, parte del ciclismo donde más me destaco y soy realmente más feliz a pesar de las “parideras” varias. Tal vez les dio miedo dijo papá en medio de su notable enojo. Efectivamente eso no fue excusa para seguir adelante y bajar ritmo, lo realmente maluco del caso fue el silencio incomodo de los próximos 10 kilómetros que con ellos debimos compartir.   La ruta del día sería simple, 20 y tan...

CAMINA

10:45 de la mañana. El cielo bipolar de la capital dejaba entrever el inquieto sol y a su vez, micro gotas de lluvia rociaban los techos de grandes y pequeñas edificaciones y los rostros perdidos en el infinito de uno que otro peatón. Paso a paso, cuadra a cuadra se reducían los metros para llegar al lugar destino. Tiendas deportivas a occidente y a oriente decoraban como de costumbre aquella extensa calle. Estudiantes de la facultad quizá de medicina o afines cruzaban el peatonal en luz roja y luego en verde; un par de ellas a risotadas rememoran de seguro lo que fue una jornada algo atractiva para darle vida al sentido del humor.  A una cuadra más adelante una eterna luz roja detenía la marcha de los peatones diagonal a la plaza de mercado. Vendedores informales de bebida energética cruzaban palabra en el breve descanso que se otorgaban bajo la sombra del abuelo árbol. De repente la señorita de las bebidas a base de hierbas, miel, y zumo de limón, de la popular aguapanela...

SENDEROS DE AZUL CLARITO

¡Inhala, exhala, inhala,exhala! El tic, TAC del corazón a mil y el furor en las piernas es incontrolable. La tradicional música através de los audífonos esta vez se ha quedado en casa y ha sido reemplazada por el trinar del calzado al impactar la tierra, el cantar de pájaros grandes y chicos, el fluir de los ríos através de las bateas y el ímpetu incesante de unos pulmones ávidos de acción. El tráfico de pensamientos racionales e irracionales que danzan en las inmediaciones de la mente incrementa a lo largo de los kilómetros, la búsqueda inagotable de tranquilidad y libertad se torna intensa, el ritmo desciende un par de metros y con esto una leve reflexión. ¿Es en verdad justa la vida? O simplemente ¿Nuestro papel como fichas del rompecabeza siempre terminará por decisión de aquel, quien con el poder en sus manos, solo chista los dedos y nos desplaza al costado? Fin de la primera reflexión y de nuevo el ritmo se intensifica, esta vez cuesta arriba.  El camino de torna algo...