¿LARGA VIDA AL PATACÓN?
Díganme pues, ¿Quién no ha caído rendido bajo los irresistibles efectos de un delicioso patacón? Que importa sí este ha sido preparado con plátano verde, pintón o maduro; o si por ahí se nos cuela un par de patacones hechos del famoso cachaco; ese ignorado por muchos, pero bien disfrutado y valorado por aquellos que han tenido la verdadera fortuna de saborearlo. Y es que si le echamos cacumen al asunto, el patacón debería estar codeándose junto con el café, la empanada, el calentao´, la bandeja paisa, el huevo con arroz, la lechona, el agua de panela y una lista quizá innumerable, como uno de los platos insignia de nuestro bello Macondo. ¿No lo creen? Piénsatelo bien, porque los podés encontrar casi que en cualquier lugar y/o cocina. Al desayuno, en el almuerzo, como pasabocas o la hora de cenar. Gigantes y esbeltos en Salento como acompañamiento de las famosas truchas de aquel paraiso, tostaditos, robusticos y no tan grandes al lado de uno de esos caldos “levanta muert...